El Blog de Sonia García

Psicología y Sexología para tod@s

¿Existe la alergia a los besos?



¿Alergia a los besos? Sí, con su reacción física y todo. Con este título cualquiera puede escandalizarse. "¿Alergia también a eso?", se preguntarán muchas personas. Quienes sufren de alergia saben bien a qué me refiero: picor, urticaria, rojeces, congestión, dificultades para respirar o hinchazones son algunos de los síntomas que sufrimos las personas con alergia. Pero, ¿es posible que estas reacciones alérgicas las provoquen los besos en la boca? ¿Puede alguien tener alergia o ser alérgico a los besos?

Lo cierto es que un beso en la boca sí puede provocar una reacción alérgica.

Para entender bien este asunto tenemos que saber que no es el beso en sí lo que provoca alergia, sino que el beso se convierte en un medio que contiene o puede contener restos de alimentos o medicamentos que pueden estar en la saliva o la boca, de modo que al besar se transmiten con la saliva o los labios tales restos que pueden provocar reacciones alérgicas en la otra persona. Además de restos de medicamentos, los alimentos que más suelen provocar este tipo de reacciones por los besos son los frutos secos, y no son precisamente pocas las personas que sufren alergia a este alimento. De hecho, en el estudio EuroPrevall realizado en el año 2011 donde participaron 10 países europeos y 6 de otros continentes, se encontró que en España el 35% de las alergias alimentarias son provocadas por las frutas frescas, el 22% por los frutos secos, el 14% por las verduras y el 8% por el cacahuete. Desde luego vemos que en nuestro país hay un alto porcentaje de alergias referidas a frutos secos, con el potencial peligro existente por su ingesta consciente o inconsciente.

"Puede contener trazas", "Puede contener frutos secos", "Puede contener trazas de frutos de cáscara", son algunas de las etiquetas que encontramos en los envases de algunos productos y alimentos donde nos advierten de que su consumo no está recomendado para personas alérgicas a los frutos secos.

La alergia a este alimento se caracteriza porque tiene una rápida reacción y podemos encontrar instantáneamente muchos síntomas con paca cantidad ingerida, incluso pueden darse reacciones inmediatas en menos de un minuto. Lo frecuente es que los síntomas que aparezcan sean inflamación, picores y urticaria, pero pueden darse casos más graves en los que aparezcan problemas respiratorios graves como la anafilaxia o shock anafiláctico (reacción alérgica inmediata y grave en la que se producen varias dificultades a la vez, las cuales pueden afectar a la respiración, la digestión, la piel, el corazón y los vasos sanguíneos). Desde luego que no se trata de ninguna nimiedad.

Pongámonos en situación: una persona está tomando algo por ahí, conoce a alguien, dan rienda suelta a la pasión con besos de película y ese alguien empieza a sentir picores y dificultades para respirar. Resulta que esta persona es alérgica a los cacahuetes y su acompañante se ha tomado antes una buena ración de cacahuetes con la primera copa. Tenemos entonces un grave problema, y de salud.

Sería excelente que las personas lleváramos una nota visible a modo de "Puedo contener trazas de frutos secos", pero no parece una meta alcanzable. Las alergias alimentarias son un asunto que hay que tomarse muy en serio porque la ingesta del alimento puede poner en alto peligro la vida de una persona en cuestión de segundos. Es por ello que, en estas circunstancias, debe hacerse un uso responsable de los besos e intercambios salivales. De forma que si tengo alergia a un alimento y voy a besarme con alguien que desconoce esa información, es mi responsabilidad preguntar a esa persona si durante ese día ha ingerido alguno de los alimentos a los que tengo alergia. Tal vez, preguntar "¿Has comido frutos secos hoy?" no es lo más erótico del momento, pero sí lo más responsable, sin duda. Es preferible quedarse con las ganas de besar a acabar en urgencias con una reacción alérgica. Comunicación ante todo.

De hecho, los expertos insisten en que se haga divulgación acerca de cómo la saliva y los besos pueden provocar este tipo de reacciones, ya que son un medio de transmisión de partículas de alimentos y no se suele tener conciencia de ello. Además, para trabajar en la prevención, un grupo de investigadores del Departamento de Química Analítica de la Universidad Complutense de Madrid ha encontrado una fórmula para prevenir "la alergia a los besos", se trata de un biosensor que detecta las proteínas alérgicas de los cacahuetes en una pequeña muestra de saliva. Tal vez esto tampoco sea lo más erótico y se refiere sólo a los cacahuetes, pero mejor prevenir que intervenir.

En definitiva, los besos eróticos forman parte del sexo, los besos son sexo, el sexo es para disfrutar y no para poner en peligro nuestra vida ni la de otras personas. Así que, desde aquí aporto mi granito de arena en la toma de conciencia de un uso de los besos responsable.

#besos

© 2020 Propiedad de Sonia García Psicóloga

Psicóloga y Sexóloga en Madrid y online

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sgarciab@cop.es

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