El Blog de Sonia García

Psicología y Sexología para tod@s
  • Sonia García Barbera

Uso de dilatadores vaginales en terapia sexual

Actualizado: 17 de jun de 2019



En terapia sexual, en función de la problemática que se esté trabajando, a veces se hace necesario el uso de herramientas externas como pueden ser productos eróticos u otros materiales que ayudan a alcanzar los objetivos terapéuticos.

Un ejemplo de ello es el uso de dilatadores vaginales en terapia sexual para trabajar casos de dificultad o dolor en la penetración.

Hablamos de dificultades sexuales como son el vaginismo y la dispareunia, ambas consideradas dentro del marco de las disfunciones sexuales.

En el caso del vaginismo encontramos una imposibilidad a la hora de introducir los dedos, el pene, el espéculo ginecológico y los tampones en la vagina debido a que se produce una contracción involuntaria de la musculatura vaginal en su tercio inferior ante un intento de penetración. Es como si la vagina "se cerrase" y no posibilita la penetración.

En su caso, la dispareunia se trata de dolor genito-sexual durante la penetración, o también antes o después. Es posible la penetración pero resulta dolorosa.

En ambos casos, descartada patología física, puede trabajarse en terapia sexual qué ocurre psicoemocionalmente para que haya un bloqueo de la respuesta sexual y ponerle solución con el tratamiento más adecuado. Además, en el caso de existir causas físicas, las causas psicológicas probablemente también existirán y podrá realizarse una intervención multidisciplinar abarcando los campos de la salud física, mental y sexual.

Centrándonos en la terapia sexual, una vez que se hace una evaluación exhaustiva, se devuelve la información, se proponen los objetivos específicos y se empieza con el tratamiento. Tras una correcta psicoeducación, educación sexual y un entrenamiento en relajación (entre otras cosas), se realiza una desensibilización sistemática o DS. La desensibilización sistemática se trata de una técnica psicológica cuya característica principal es la aproximación de forma sucesiva de la persona a situaciones semejantes a las que le producen la respuesta emocional que se quiere controlar. En el caso del vaginismo y la dispareunia esa respuesta sería el miedo al dolor y la propia contracción vaginal. Y es aquí, dentro de este punto, donde entran en juego los dilatadores vaginales, ya que pueden utilizarse para exponerse a la situación de penetración de forma sucesiva y creciente. Pueden utilizarse los dilatadores como método primero de elección o en el caso de que la mujer sea reacia a realizar los ejercicios con sus propios dedos.

¿Qué son los dilatadores vaginales?

Los dilatadores vaginales son accesorios fabricados en silicona médica de diferentes tamaños cuyo objetivo es que sean insertados en la vagina para superar distintas dificultades. Según la marca de que se trate, podemos encontrar diferente número de dilatadores en un mismo estuche que van aumentando de tamaño.

Los dilatadores que recomiendo a mis pacientes están recogidos en un kit de cinco piezas de silicona de alta calidad (son los que aparecen arriba en la imagen), con cinco tamaños diferentes para un uso gradual y creciente. Además están ergonómicamente curvados para facilitar su inserción en la vagina y tienen un aro en el extremo para facilitar su uso.

¿Para qué se utilizan los dilatadores vaginales?

Como apuntaba anteriormente, se utilizan en terapia sexual en casos de vaginismo y dispareunia para exponerse gradualmente a una situación de penetración vaginal, de modo que la mujer va controlando cada vez más las reacciones de su cuerpo y venciendo miedos.

¿Cómo se utilizan los dilatadores vaginales?

Los dilatadores vaginales se utilizan empezando a utilizar el dilatador más pequeño o de menor tamaño y se van cambiando progresivamente a una dimensión mayor hasta llegar al último dilatador y de más volumen. Para que el tratamiento y uso de dilatadores sea efectivo tendrán que tenerse muy en cuenta las pautas recomendados por el terapeuta acerca de su uso.

1. En primer lugar, sea o no su primer uso, hay que lavar siempre los dilatadores bien con agua tibia y jabón o bien con productos específicos para el lavado de productos eróticos y tras el lavado hay que secarlos cuidadosamente. Ese punto es muy importante si queremos prevenir infecciones y otras dificultades.

2. Aplicar lubricante de base acuosa en el dilatador que se va a utilizar para facilitar su inserción en la vagina en condiciones de relajación. Es muy importante utilizar un lubricante de base de agua y no otros de base de silicona o aceitosa porque estos productos dañan el material del dilatador.

3. Insertar el dilatador en la vagina en la postura en la que más cómoda se sienta cada mujer realizando los movimientos y en los tiempos que se hayan marcado con la terapeuta. La postura más indicada sería tumbada boca arriba con la almohada bajo las piernas.

4. Sacar el dilatador de la vagina, limpiarlo correctamente, secarlo y guardarlo para su próximo uso.

¿Son efectivos los dilatadores en terapia sexual?

Sí, son tan efectivos como el trabajo terapéutico con la introducción de los propios dedos en lugar de los dilatadores. Por tanto, son una buena herramienta externa con la que trabajar en algunas dificultades en terapia sexual.

Para finalizar, me gustaría añadir que el uso de los propios dedos en lugar de los dilatadores favorece a que se produzca un mayor autoconocimiento y exploración sexual, pero debido a que muchas mujeres sienten rechazo a hacerlo porque creen que pueden hacerse daño o rechazan el tacto de la vagina por dentro, es muy beneficioso que existan este tipo de accesorios de buena calidad disponibles para su uso terapéutico.

#dilatadores #vaginismo #dispareunia #sexualidad

© 2020 Propiedad de Sonia García Psicóloga

Psicóloga y Sexóloga en Madrid y online

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sgarciab@cop.es

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