El Blog de Sonia García

Psicología y Sexología para tod@s
  • Sonia García Barbera

Cómo evitar que los domingos causen síntomas depresivos



¿El domingo se te hace cuesta arriba? ¿Llega el último día de la semana y siente un bajón total? ¿Te sientes con menos energía o más triste?

Es posible que más de una persona os identifiquéis con esto. Estoy hablando de los conocidos domingos depresivos.

¿Qué son los domingos depresivos?

Las sensaciones que pueden notarse en el último día de la semana tienen que ver con tristeza, apatía, desmotivación y desgana, pero lejos de tratarse de un cuadro depresivo, en realidad estamos hablando de ansiedad y, más específicamente, de ansiedad anticipatoria. Para saber más sobre la ansiedad anticipatoria puedes hacer clic aquí. Toda esta sintomatología es producto y consecuencia de nuestros pensamientos al anticipar que mañana es lunes y hay que volver al trabajo, a estudiar, a ver a esa persona con la que no tenemos una buena relación o cualquier otra cosa que se nos pase por la cabeza y asumamos como peligrosa, pesada, desagradable o desmotivante. Obligaciones, rutinas monótonas, tareas pendientes y preocupaciones, entre otras. Con lo bien que se está el sábado, ¿verdad? Si a esto le sumamos posiblemente el cansancio acumulado del resto de la semana nos encontramos en una situación en la que contar con menos energías puede volvernos personas más negativas en cuanto a pensamientos se refiere.

Sobre la tristeza en este día de la semana, hay estudios que afirman que la sensación de tristeza en los domingos se agudiza al tener más tiempo libre para pensar en las preocupaciones, pero también porque la falta de ocupación o planes a nivel social o familiar en este día puede generar una sensación de soledad que entristezca a las personas, o ya no sólo la falta de planes únicamente, sino también el incumplimiento de las expectativas que se tenían puestas en el fin de semana.

Lo que está claro que ocurre es que si dedicamos el domingo a pensar en el lunes, en la nueva semana y en las preocupaciones, ni descansamos el domingo ni disfrutamos de este día por estar pensando en otras cosas. No nos dedicamos al presente por estar pensando en el futuro, por más inmediato que sea.

Además, hay casos en los que la sensación de malestar de los domingos es tan fuerte que puede llegar a temerse que llegue este día de la semana.

Recuerdo cómo un paciente joven se refería a esta sensación desagradable como “dominguitis”. Hablo en pasado porque aprendió a modificar esa connotación negativa del domingo y transformarla en otra mucho más positiva y realista y en la que también se centran otras muchas personas: afrontar el domingo con buena cara y considerando que es el día clave para desconectar, recargar energías y fuerzas. Desde luego que este pensamiento es mucho más productivo, útil y realista, más constructivo y menos destructivo.

Aún así, parece que esta “depresión del domingo” es cada vez más frecuente y que incluso a veces la ansiedad, la tristeza y/o el miedo experimentado estos días pueden manifestarse físicamente en forma de dolor de cabeza, de espalda o de tripa. Aunque no es grave, sí es molesto e interfiere en nuestra vida, por lo que deberíamos aprender a gestionar nuestros pensamientos de forma diferente, así como nuestras emociones, para ahorrarnos malestar emocional y no desaprovechar nuestro hoy pensando en mañana.

Sea como sea, podemos seguir algunas recomendaciones para evitar este malestar del domingo, alias “dominguitis”.

Recomendaciones prácticas para no sucumbir a los domingos depresivos:

- Planificar el tiempo libre. Organizarse en el fin de semana y/o en el tiempo libre es importante. Está bien ser más flexible que en días donde hay obligaciones y compromisos que cumplir sí o sí, pero planificar las tareas, incluido el ocio, en el tiempo libre permite organizarse mejor el tiempo y las actividades. Además, sería ideal planificar tiempo sin tareas, es decir, tiempo para dejarse llevar y hacer después el plan que surja.

- Practicar técnicas de relajación. Cualquier técnica de relajación o actividad que permita relajarse física y mentalmente aporta múltiples beneficios a nuestro organismo y no sólo alivia, sino que previene respuestas ansiosas.

- Quedar con amigos o familiares. Hacer vida social en el tiempo libre es fundamental. Si se dispone de un círculo social reducido, se puede aprovechar parte del tiempo libre para conocer gente nueva.

- Practicar actividades agradables. Aunque a veces, o más de las que nos gustaría, utilizamos el tiempo libre como tiempo para adelantar trabajo o hacer tareas y obligaciones pendientes, es indudable que para tener la sensación de disfrutar de ese tiempo libre habrá que realizar una o más actividades agradables, actividades que nos hagan sentir bien y nos proporcionen sensaciones placenteras. Quedar con amigos puede ser una de esas actividades agradables, pero también puede serlo leer un buen libro, ir a un concierto, salir a cenar fuera de casa o escuchar música. Todo aquello que nos lleve a segregar endorfinas será bienvenido.

- Practicar deporte. Dedicar tiempo al ejercicio físico tanto en días de diario como en días libres será importante para el bienestar no sólo físico, sino también emocional.

Y, por supuesto, como pauta fundamental está centrarse mentalmente en el aquí y ahora, focalizar la atención en el hoy y no dispersarse angustiándose por el mañana, pues esa angustia interfiere en nuestro disfrute de hoy.

Si sufrís de “dominguitis” y vuestros domingos son depresivos, llegó la hora de cambiar el chip de anticipar por el de aprovechar el día tan fantástico que es cada domingo. Cada día que vivimos es una oportunidad de mejorar. Aprovechadlo.

#depresión #ansiedad #tristeza

© 2020 Propiedad de Sonia García Psicóloga

Psicóloga y Sexóloga en Madrid y online

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sgarciab@cop.es

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