El Blog de Sonia García

Psicología y Sexología para tod@s

Cinco recomendaciones para aprender a decir NO



Muchas veces nos encontramos en situaciones de las que parece imposible salir sin hacer daño a otra persona, como cuando nuestros abuelos nos ofrecen “un par” de croquetas después de dos platos de fabada. Parece que no hay manera de decirles que no tienes más hambre sin que se sientan ofendidos, pero la realidad es que hay formas de comunicar nuestras opiniones y pensamientos sin hacer ningún mal: a través de la asertividad.


En el fondo, el miedo a que nos juzguen, a cometer errores, a no ser “suficiente”, a que nos critiquen, al conflicto o a no gustar a los demás es lo que hace que no seamos capaces de decir NO cuando la situación lo requiere. La asertividad se define como una habilidad que tenemos para expresar un deseo o pensamiento de manera respetuosa, amable y directa, sin hacer daño a los demás. Lo contrario de ser asertivo sería ser people-pleaser o complaciente (que complacen a los demás constantemente) y conlleva que se ponen los sentimientos, deseos o necesidades de los demás por delante de los de uno mismo.


Para empezar a ser una persona asertiva es importante entender que ser asertiva no es lo mismo que ser maleducada y que puede ayudar a resolver muchos problemas. Por ejemplo, si hemos quedado con una amiga y no nos sentimos con ganas de salir porque hemos tenido un mal día en el trabajo, es mucho más conveniente comentarle que estás cansada y la razón real, que acudir a la cita sin ganas y sin encontrarte bien. Probablemente, la otra persona será capaz de entenderlo y no tendrá ningún problema. Por otro lado, es importante saber que no podemos controlar los pensamientos de los demás. Si la otra persona nos juzga el problema ya no está en nosotros.


Como conclusión, la asertividad nos permite tener y crear relaciones sanas (ya que favorece la comunicación), un buen autoconcepto (ya que somos más fieles a nosotros mismos) y nos ayuda a evitar conflictos (ya que se trabaja desde la amabilidad). Ahora bien, ¿cómo se puede ser una persona más asertiva? En este artículo encontrarás cinco recomendaciones para aprender a decir que no.

  1. Sé una persona directa, pues alargar la explicación puede confundir al otro y cuanto más concreta seas más fácil será que la otra persona te entienda. Por ejemplo, cuando no quieres seguir conociendo a una persona, es mejor dejar claro los propios pensamientos y sentimientos desde un primer momento o, de lo contrario, la otra persona podría pensar que seguimos interesados.

  2. Permanece contundente y segura de ti misma y de lo que estás diciendo. Si se es respetuosa no hay ningún problema en ser firme con el argumento. Al principio, si nuestro círculo está acostumbrado a que no digamos nunca que no, se mostrarán asombrados (e incluso, molesto), pero deben entender que también tenemos derecho a tener opiniones y a tomar decisiones. Siendo consistente y no dando el brazo a torcer conseguiremos que los demás lo acepten.

  3. Date cuenta de que tu vida no vale menos que la del resto. Si alguien se enfada cuando dices NO, no significa que tendrías que haber dicho SÍ. Hay que evitar sentirse culpable. Por ejemplo, si un compañero de trabajo te pide cambiar sus vacaciones por las tuyas y no te viene bien, sería ideal comunicárselo. Si está acostumbrado a que se ceda antes sus peticiones, probablemente se enfade, pero eso no significa que sus vacaciones valgan más que las tuyas.

  4. Empieza con un “me siento…porque…” o “quisiera…”, “me gustaría…”. Cuando expresamos nuestros sentimientos de manera directa, la empatía que los demás sienten hacia nosotros aumenta, ya que nos entenderán más que si simplemente decimos: no.

  5. ¡Puedes utilizar el método sándwich! Este método consiste en rodear de comentarios positivos uno negativo, como una crítica, por ejemplo. Si una amiga te pide de un día para otro que cuides de su mascota un fin de semana y no te apetece demasiado porque implicaría que tienes que cancelar algunos de tus planes, se puede organizar así: “sabes que me encanta cuidar de tu perro porque es adorable (comentario positivo), pero este fin de semana apenas voy a estar en casa así que no podría dedicarle tiempo (comentario negativo). Para la próxima vez si me avisas un poco antes me encantaría quedarme con él (comentario positivo)”. De esta manera, la persona se queda con una buena sensación a pesar de que se le ha dicho que no.


Aprender a decir que no es imprescindible en todos los ámbitos, pero no siempre hay que hacerlo, solo cuando se quiere. También está bien de vez en cuando ceder ante las peticiones de los demás, mientras no se vuelva constante y sea recíproco, no hay nada de malo en ser una buena amiga o compañera.


Si lo necesitas puedes pedir más información o cita en nuestro despacho y estaremos encantadas de atenderte.




Este artículo ha sido redactado por María Roa,

alumna en prácticas del Grado de Psicología de la UCM

en el Despacho de Psicología Sonia García




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