Descubre si te han hecho caspering

El tema que se tratará en este post hace unos meses estuvo muy presente en los medios de comunicación, ya que profesionales de la psicología quisieron sacar a la luz la situación que muchas personas estaban viviendo y más ahora con las nuevas tecnologías. Relaciones que normalmente iban aparentemente más allá de una amistad, de repente se cortan porque una de las personas desaparecía sin dar señales de aviso. Lo que parecía que en un principio iba viento en popa, de la noche a la mañana se volatilizaba produciendo una pérdida (duelo).
El término caspering proviene del famoso fantasma Casper y es el concepto con el que se nombra a la situación en la que la persona te van dando largas y nunca jamás vuelve a quedar contigo. Si ya tenéis algo, sería la acción de ir desapareciendo paulatinamente hasta que ya no vuelves a sabre nada más de ella.
El ghosting, por su parte, proviene de la palabra inglesa ghost (en inglés, fantasma). Se refiere a la práctica en la que la persona inician una relación o al menos una conversación y, de pronto, un día desaparece como un fantasma. Todo parecía ir bien entre vosotros pero surge esta desintegración. Es normal que a lo largo de una relación o vínculo se pasen por diferentes etapas, pero en esta situación el vínculo termina de forma fulminante. Por lo tanto, el caspering deriva del ghosting, pero no es lo mismo. Dicen que el primero es más doloroso porque es gradual, se va percibiendo de forma paulatina, por lo que quien lo aplica hace que los demás sufran más lentamente por la pérdida de interés progresiva de quien realiza esta evasión. Muchas veces da falsas esperanzas a la parte interesada e incluso pueden pasar meses antes de que se dé cuenta de que algo en la relación no está funcionando. Sin embargo, cuando hablamos de ghosting suele ser un golpe más pesado y repentino, pero también más rápido y por lo tanto menos doloroso a la larga.
Las consecuencias de ambos corren a cargo de la/el perjudicado/a. La persona que sufre caspering se siente culpable por si ha hecho algo mal, quiere encontrar a toda costa una explicación que justifique la desaparición, además de minar la propia autoestima. Todo esto sucede porque necesitamos entender por qué suceden las cosas y hacernos preguntas. Es posible que se sienta humillado/a porque no sabe la razón por la que es insuficiente para esa persona.
Si has pasado por esta situación o acabas de descubrir que te han hecho ghosting o caspering, aquí te dejo varios puntos a tener en cuenta para evitar un mayor sufrimiento:
Aunque la otra persona tenga comportamientos esporádicos de retorno, cuando tú quieras cortar el vínculo debes darte cuenta de que para esa persona no eres importante, ya que si lo fueras no tendría ese comportamiento de vaivenes ni desaparecería.
La culpa no es tuya. Esa persona se comporta así por su educación, por historia de vida o por los factores que sean, pero en ningún momento te implican a ti como persona en la justificación de sus acciones.
Procura no obsesionarte con pensar qué es lo que ha podido pasar o volver a pensar en aquellos momentos de felicidad juntos. Se ha esfumado sin ningún tipo de miramientos hacia tu persona.
Aplica el contacto cero con esa persona. Hay veces que por la situación es imposible dejar de ver o cortar todo contacto con la persona (por ejemplo, trabajáis en la misma oficina), pero lo que sí puedes hacer es cortar con las redes que te puedan dar cualquier tipo de información sobre ella así como reducir al mínimo imprescindible la interacción,
Si ves que necesitas ayuda psicológica para superarlo o saber si estás sufriendo caspering no dudes en buscarla. Puedes contactar con nuestro Centro de Psicología para pedir cita o más información.
Este artículo ha sido redactado por Celia L.,
alumna en prácticas del Máster de Sexología y Terapia de pareja
en el Despacho de Psicología Sonia García.
Supervisado y editado por Sonia García.





Comentarios