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El Blog de Sonia García

Psicología y Sexología para tod@s

La apatía: recomendaciones para superarla


¿Sientes que nada te motiva? La apatía es un estado que se caracteriza por la falta de interés o motivación de la persona por las cosas que le rodean. Es decir, para todos los que sufren de apatía, lo ocurre es que pierden la esperanza de que la felicidad o realización personal es posible. Tampoco creen en el valor intrínseco de las metas que se propusieron antes o pierden la confianza en su capacidad para alcanzarlas. Así que no pueden pensar en nada por lo que valga la pena luchar. Como resultado, la energía mental, física o emocional utilizada para lograr cosas que pueden haber sido valoradas en el pasado se ha ido. Aunque los sentimientos depresivos a menudo coexisten (a veces casi indistinguiblemente) con la apatía, se debe tener en cuenta que la apatía a veces puede ocurrir por sí sola.


¿Cuáles son los síntomas?

Los principales signos del estado de apatía son:

· Fatiga.

· Anhedonia o una pérdida de pasión o placer por las cosas que normalmente se disfruta.

· Problemas para manejar las responsabilidades habituales o actividades de la vida diaria.

· Dificultad para sentir y expresar cualquier emoción.

· Pérdida de interés en actividades o eventos sociales.

· Una tendencia a pasar más tiempo solo.

· Dificultad para planificar o resolver problemas.


El origen de la apatía es muy variado, pero algunas de las principales causas pueden ser:

· Estrés constante en la vida diaria.

· Ausencia de reforzamiento positivo.

· Pensamientos negativos hacia sí mismo.

· Metas difícilmente inalcanzables.

· Consumo de sustancias que pueden causar cambios fisiológicos que originen síntomas de apatía.


Todos hemos experimentado este sentimiento alguna vez en nuestra vida, pero cuando ocurre durante largos periodos de tiempo puede afectar a nuestras relaciones, a nuestra vida diaria y a nuestro bienestar personal. Por lo que es importante superar este estado y mejorar y aquí tienes algunos consejos para empezar a hacerlo.


Recomendaciones para superar la apatía:

  1. Identifica de dónde proviene tu apatía. Dado que la apatía se trata básicamente de actitud, comienza a mirarte a ti mismo y a tu historia desde una perspectiva diferente. Es decir, intenta ofrecerte mayor compasión, empatía y comprensión, y trata de perdonarte cualquier insensibilidad, escapadas o deficiencias del pasado. Es hora de ir más allá de cualquier mensaje negativo que hayas recibido sobre ti en el pasado y darte cuenta, siempre y cuando no te fijes de manera poco realista y estés dispuesto a hacer el esfuerzo de dedicarte a las cosas que te importan.

  2. Pasar de la pasividad a la resolución de problemas. ¿Cuál es el primer paso más fácil y factible para salir del estado de insensibilidad en el que se ha metido? Haz una lista de lo que no funcionó para ti y lo que podría mejorar tu situación.

  3. Dirige tu atención a una meta que podrías estar persiguiendo en este momento. Teniendo en cuenta tus valores, habilidades y preferencias, elige los objetivos que mejor capten tu atención e interés y te ayuden a volver a participar creativamente en tu vida. Conjuntamente también sirve aplicar reforzadores positivos que ayuden a motivarte a alcanzar los objetivos. La primera prioridad es salir de tu situación actual, elige algo que sea desafiante e interesante para ti, pero no demasiado complicado.

  4. Siempre es recomendable consultar a un terapeuta profesional. Si aún no puedes superar tu apatía después de aplicar las sugerencias anteriores, probablemente estés sufriendo una depresión subyacente más profunda. Para ello, es posible que debas someterse a asesoramiento. Es importante enfatizar que el buscar la ayuda de alguien que pueda comprender la dinámica de su dilema y brindarle formas prácticas de superarlo puede facilitar enormemente lo que no podrías hacer por tu cuenta.


Si quieres trabajar en adquirir herramientas para superar tu apatía, puedes pedir más información o cita en nuestro Centro de Psicología donde estamos especializadas en sintomatología apática y depresión.




Este artículo ha sido redactado por Jesús Lapeña,

alumno en prácticas del Grado de Psicología de la UCM

en el Centro de Psicología Sonia García


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