top of page

El Blog de Sonia García

Psicología y Sexología para tod@s

La ansiedad en pareja: el control, los celos y la sumisión como las dos caras de la misma moneda



Hoy vengo a hablaros de la ansiedad en pareja pero antes es necesario recordar qué es la ansiedad y cuÔndo aparece. No debemos olvidar que esta emoción estÔ para avisarnos de posibles peligros y que podamos prevenirlos para mantenernos a salvo. Así, nos ayuda a estar alerta y a cuidarnos. Sin embargo, cuando estÔ pasada de rosca, cualquier estímulo se convierte en una amenaza. Esto ocurre porque para que podamos prevenir un problema necesitamos saber dónde estÔ y tenerlo localizado, y es precisamente esto lo que nos lleva a generar anticipaciones y esbozar cientos de escenarios hipotéticos desfavorables en nuestra mente, como, "seguro que estÔ hablando con otra persona" o "se va a liar con otro/a y me va a dejar". Entonces la ansiedad comienza a parecer algo incontrolable que tiene vida propia y que nos domina. En este punto, nuestra activación solo va a mÔs, porque la forma que conoce nuestra cabeza para reducir los altos niveles que estamos sintiendo de esta emoción, es buscar nuevamente otras amenazas que nos permitan anticiparnos y prevenir que ocurra algo malo para poder estar a salvo y fuera de peligro. Es como si nos encontrÔramos ante un dragón con varias cabezas, y al cortarle una de ellas para protegernos, aparecieran cinco mÔs. Así, deseando todo lo contrario, nos encontramos corriendo en círculos experimentando cada vez unos mayores niveles de malestar.


Pero ¿de dónde viene esa ansiedad en la pareja?


Cuando empezamos a conocer a alguien es posible que se despierten algunos miedos que hemos guardado dentro de nosotros y que han permanecido dormidos. Esto es debido a que el otro me refleja cosas que conectan con mis propios aspectos no resueltos que estÔn relacionados con mi historia de vida. Preguntarnos cómo era la relación con nuestros padres o cómo de queridos/aceptados/apoyados nos sentimos de pequeños con ellos nos puede ayudar a comprender mejor lo que nos estÔ ocurriendo. Por ejemplo, si he tenido padres muy exigentes que en los exÔmenes me decían: "has sacado un 7, pero podrías haber sacado un sobresaliente", puedo tener la sensación de que me falta algo mÔs, como eso que me ha faltado para pasar del notable al sobresaliente, para que me quieran y poder sentirme aceptado por ellos.

De igual manera, en el otro extremo podemos encontramos con padres ausentes que no han estado muy presentes y que no me han dado los cuidados físicos, psicológicos o afectivos que necesitaba. Esto no solo ocurre cuando uno o ambos progenitores han fallecido, sino que también puede suceder cuando estÔn presentes físicamente, pero no por ello me han provisto de la confianza que necesitaba para desenvolverme de forma saludable. En consecuencia, puede sembrarse en mi interior la idea de que "hay algo malo en mí" o "no soy lo suficientemente bueno/a o vÔlido/a", y que por eso no me quieren y no estÔn conmigo. Como podréis observar, se trata de un pensamiento muy egocéntrico, que nada tiene que ver con la interpretación que se hace normalmente de este término y que hace alusión a aquellas personas que solo piensan en sí mismas sin importarles los demÔs. Aquí, el menor se encuentra en una etapa evolutiva en la que no ha desarrollado el pensamiento empÔtico, lo que le permite conocer el mundo según una única perspectiva, la suya propia. Por este motivo, tienen dificultades para ponerse en el lugar de las otras personas, así como para separarse de su propio punto de vista e imaginarse cómo entienden las cosas los demÔs. Y es esto lo que puede llevarles a hacer esta interpretación.


Pero, volviendo con nuestra historia de vida y con cómo ello nos puede influir mĆ”s adelante, tanto en un caso como en otro, vamos construyendo una personalidad frĆ”gil rodeada de miedos, como pueden ser, el miedo al fracaso, a que no me quieran, a que no me acepten… que se han activado al iniciar una relación de pareja, y que pueden hacer que empiece a sentir que "no me quiere tanto", que "no soy tan importante para Ć©l/ella", o incluso que "lo estoy molestando". En definitiva, se ha despertado dentro de mĆ­ un fuerte sentimiento de insuficiencia que aumenta mi miedo al abandono, a quedarme solo/a, a no encontrar a alguien que me quiera… y que, dependiendo de hacia dónde lo dirijamos, puede seguir dos caminos diferentes.


1. Cuando hablamos de sentimientos de insuficiencia lo estamos dirigiendo hacia el interior, puesto que me estoy agrediendo a mí mismo cuando pienso que no valgo lo suficiente. Esto me debilita, me entristece y aumenta mis miedos e inseguridades. AdemÔs, muchas personas tienden a ser sumisas y a idealizar a sus parejas, lo que puede llevarlas a aguantar o tolerar cosas que no les gustan para evitar así el conflicto y aminorar el miedo al abandono de la pareja. Aquí, pueden aparecer pensamientos como "nadie me va a querer como él/ella" o "no voy a encontrar a nadie igual", entre otros. Como cabe esperar, todo esto repercute negativamente en nuestra autoestima y nuestro autoconcepto porque sentimos que el otro nos estÔ haciendo daño y que estÔ pasando por encima de nosotros, pero no sabemos qué hacer para cambiarlo. AdemÔs, podemos sentir que lo que le estÔ pasando al otro (si se estÔ desconectando de nosotros) tiene que ver directamente nosotros mismos, con que no somos lo suficientemente valiosos, que no le gustamos tanto o que no nos desea lo suficiente. Y cuando ocurre, muchas personas pueden empezar a dudar y preguntarse: "¿estaré haciendo todo lo suficiente?. La respuesta a esta pregunta les lleva a entregarse completamente, porque pronto se dan cuenta de que nada es suficiente, y lo dan todo hasta no dejar nada para ellos/as mismos/as, lo que hace que cada vez se sientan peor.


2. Cuando dirigimos este impulso hacia fuera hablamos de celos y control, porque estamos agrediendo al otro. AquĆ­ cobran una gran importancia muchos mitos sobre el amor y las relaciones de pareja, como, por ejemplo: "si no tienes celos es que no me quieres", ya que estas creencias disfuncionales sostienen patrones de conducta desadaptativos. Pero, Āæpor quĆ© mĆ”s aparecen estos comportamientos? Recordemos que la ansiedad estĆ” ahĆ­ para avisarme de que tengo que prevenir un riesgo, y que me sienta insuficiente supone un riesgo para mĆ­ y para mi relación de pareja. En consecuencia, puedo pensar que "no me quiere porque no valgo" o que "un dĆ­a de estos me va a dejar por cualquiera". Y esto es asĆ­ porque cualquier persona puede detonar esa herida en ti, dado que al sentirte insuficiente siempre vas a pensar que es mejor que tĆŗ, sea quien sea. Esto puede hacer que sintamos celos de amigos/as, primos/as… y que aparezcan pensamientos como: "Āæpor quĆ© estĆ” con sus amigos?", "Āæes que valen mĆ”s que yo?", "ĀæestĆ” con ellos porque les quiere mĆ”s que a mĆ­?". En consecuencia, esto puede llevarnos a querer controlar el ambiente y a la otra persona, para tratar asĆ­ de que no ocurra eso que tanto tememos: que nos deje o se vaya con otra persona. En este punto, sin darnos cuenta, estamos dirigiendo nuestro sentimiento de insuficiencia hacia el otro, al que se busca convertir en objeto y hacerlo una posesión ("eres mĆ­o/a", "necesito saber quĆ© estĆ”s haciendo y con quiĆ©n en todo momento"). Esto es debido a que mis altos niveles de ansiedad me hacen pensar que estĆ” en mĆ­ el prever todo esto. Y como no tengo otros recursos mejores para hacerlo que el control, comienzo con: "Āædónde estĆ”s?", "ĀæestĆ”s solo/a o con alguien?", "ĀæquĆ© estĆ”s haciendo?".


Ahora bien, ¿esta sensación de control es real? La respuesta es rotundamente no. Si vivimos creyendo que estÔ en nosotros el controlar la vida de la otra persona y las circunstancias que nos rodean vamos a vivir permanentemente en un estado de angustia y frustración porque sentiremos que nunca nada es suficiente. Y con razón, porque no estÔ en nosotros cambiarlo.


Espero que este artĆ­culo os haya parecido interesante, y si te has sentido identificado con alguno de estos pensamientos o comportamientos y te gustarĆ­a cambiarlo para sentirte mejor, no dudes en consultar con un profesional pidiendo tu primera cita con nuestro despacho aquĆ­.


Esther SƔnchez

Psicóloga Sanitaria colaboradora en

el Despacho de PsicologĆ­a Sonia GarcĆ­a

© 2025 Propiedad de Sonia García Psicóloga

Psicóloga y Sexóloga en Madrid  Carabanchel y online

687 16 01 00

sgarciab@cop.es

Psicologa ansiedad online

Psicologa autoestima 

Terapia sexual online

Terapia de pareja online

Tratamiento ansiedad Madrid

Tratamiento depresión Madrid

Psicologa Carabanchel

Terapia sexual Carabanchel

Terapia de pareja Carabanchel

Psicóloga Madrid

  • Instagram
  • Facebook App Icon
  • Twitter App Icon
  • YouTube Social  Icon

Centro Sanitario Autorizado por la Comunidad de Madrid inscrito en el registro con el número CS18647

bottom of page